
«En un día de marzo de 1966»
En un día de marzo de 1966 decidimos reunir todo nuestro bagaje de sueños compuesto por dos corazones llenos de amor, esperanzas, entusiasmo, poniendo lo mejor de nosotros y de nuestro espíritu al servicio de la comunidad y, sobre todo, de nuestros niños a quienes hemos dado lo más grandioso que una escuela puede brindar. Por ellos y para ellos, amor, comprensión, experiencia, enseñanza y preparación para la vida.
¡GRACIAS!
Marta Yuspa – Antonio Penido
A los padres, a los niños y a todos los que nos ayudaron a continuar con nuestra obra, por habernos permitido llenar nuestros corazones con la savia rejuvenecedora del amor de los niños, nuestra meta…
A los pequeños por dejarnos participar de su mundo y gozar de su ternura.
A los padres por demostrarnos su confianza dejando en nuestras manos sus pequeños tesoros.
A la comunidad, por todo lo que nos brindaron y a todos los que de una u otra manera nos han ayudado a cristalizar su sueño «Mi escuela», que colma mi corazón, llena mi alma de agradecimiento, para ello, mis hijos que me alentaron en todo momento, a los maestros que me acompañaron a los niños que son definitivamente la razón de ser, primordial en nuestros corazones.
Una vez más, ¡Gracias!
